miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Cómo puedo yo parar?
Esto parece no tener final.
Estoy unido, atado con un hilo, estoy pegado a vos como por un imán.
¿Cómo puedo detener esta atracción que siento por tu piel?
 Encadenado te recorro a nado y prefiero ahogarme.

 ¿Cómo que te vas con él? ¿Cómo me dejás así? ¿No ves que me muero? ¿No ves, que no puedo olvidarte? Arreglemos esto. Volemos por última vez al desierto.
¿Cómo pudo ser? ¿Cómo te aburrí? Es el tal vez más listo que yo.
Recondándote, entiendo que me mentías, al hablarme de amor.
Quiero y no me puedo resignar, a que ya no me vuelvas a amar. Mi cabeza ya no tiene paz. Cien mil fotos tuyas como flash. Quiero caminar, quiero salir, cada vez me meto más en mi, ya no atiendo ni el teléfono, no veo a nadie.
Me torturo imaginandote, haciendo el amor besándola, de mi cama ya se fué tu olor, solo Dios sabe cuánto llore. Te voy a buscar a donde estés, y me escondo cuando apareces.
Vos me clavaste el cuchillo y ahora yo lo hundo.